Olis Solé - Mas Tarrés - Aceite de Oliva
Olis Solé es la historia de una pasión que perdura desde 1824. Esta empresa familiar de Mont-roig del Camp (Tarragona) está ahora dirigida por la quinta generación. Bajo el sello de la DOP Siurana, elaboran aceites de oliva virgen extra galardonados, principalmente de la variedad arbequina, combinando la artesanía tradicional con la tecnología más avanzada.
Casi 200 años de tradición familiar
La historia de Olis Solé se remonta a 1824, lo que la convierte en una de las almazaras más antiguas de Cataluña y de toda España. Desde entonces, generación tras generación de la familia Solé ha mantenido viva la cultura del aceite de oliva en Mont-roig del Camp, en la provincia de Tarragona, un entorno profundamente ligado al olivo y a la tierra.
Hoy es la quinta generación la que continúa este legado, combinando el respeto por la herencia familiar con una visión actual del sector. Todos sus aceites están amparados por la Denominación de Origen Protegida Siurana, un sello que certifica el origen y la calidad excepcional de la aceituna arbequina cultivada en esta zona privilegiada.
En Olis Solé, la tradición no es un límite, sino un punto de partida. Por ello, siguen utilizando métodos artesanales como los molinos de piedra para algunas elaboraciones especiales, integrándolos con tecnología moderna que permite obtener aceites de oliva virgen extra limpios, precisos y fieles a la identidad del fruto.

Calidad reconocida y compromiso con el entorno
El cuidado en cada fase del proceso y la atención constante al detalle han sido reconocidos con numerosos premios nacionales e internacionales. Estos galardones avalan aceites que expresan con claridad el carácter del paisaje mediterráneo y el saber hacer acumulado durante casi dos siglos.
La gama de Olis Solé incluye tanto aceites convencionales como ecológicos certificados, reflejando un compromiso real con la agricultura sostenible y el respeto por el entorno natural. La protección del suelo, el uso responsable de los recursos y el cuidado del olivar forman parte de una filosofía que mira al futuro sin perder sus raíces.
En el centro de toda esta historia se encuentra la aceituna arbequina. Pequeña en tamaño, pero rica en matices, da lugar a aceites suaves, aromáticos y equilibrados, muy apreciados tanto por profesionales como por amantes del buen aceite. Elegir Olis Solé es apostar por autenticidad, continuidad y una calidad respaldada por generaciones de experiencia.
